Mi vida sentimental es un asco y te lo puedo demostrar con todo lujo de detalles.
¡ Hola !
Este blog va de hacer escarnio público de los fracasos amorosos que colecciono por las webs de contactos. Simplemente eso.
Creo que es la clase de cosas que haría mejor en escribir en un cuaderno con cerrojo ("Querido diario, hoy he conocido el amor..."; lástima que aquí no haya ninguna tipografía cursi para teclear las íes con puntito redondo) o, más guai, en un word. Eso he pensado mientras doblaba calzoncillos, cuando se me ha ocurrido que tenía que poner por escrito la horrible cita que tuve contigo el viernes. Y no sé porqué, pero en un word no sirve, tiene que ser en un blog. Para saber que lo va a leer todo el mundo.
PRIMERA LECCIÓN: En una primera cita no puedes quedar para ir al cine.
Hay que tener un poco más de complicidad para sentarse juntos en una sala a oscuras. ¿ Y si me da por meterte mano ? Ya te avisé que no funcionaría, pero como tenía que ser así, me hice la ilusión de que el ratito de antes sería la 1ª cita y al entrar en el cine empezaría la 2ª cita. Claro que yo no contaba con que te querrías comprar un parche para el pantalón y acabaríamos gastando el tiempo de la 1ª cita buscando una mercería por calle Velázquez. Puedo ir de compras con mis ligues, pero no a por una maldita codera, y no en una 1ª cita.
En fin, que después de tantas prisas la 2ª cita la pasé sentado a tu lado y no frente a frente, como habría sido en una cita normal. Así que ahora sé que de perfil no eres tan guapo. Por eso no te metí mano.
PD: Cada vez que saco la ropa de la lavadora me acuerdo de aquel gag de Tricicle: cargado con la colada, de camino al tendedero siempre se me cae un calcetín y cuando me agacho para cogerlo se me cae otro calcetín y cuando me agacho para cogerlo se me cae otro calcetín y ... Supongo que ahí hay una metáfora sobre la vida, pero yo no sé verla muy bien.
Escribe un comentario